Día Internacional de Nana: 07-07-07

abril 25, 2007 at 6:09 pm (Nana, Noticias y artículos)

Escuchando: Call Me, de Nana Kitade

Quizás éste blog llegue algo tarde anunciándolo, pero nunca es tarde si la dicha es buena, como se suele decir…

Como algunos sabéis, muchas ciudades del mundo celebrarán el llamado Nana Day, en honor, por supuesto, a la famosa obra de Ai Yazawa que está marcando hitos en el mundo del manga. Este evento será único en muchísimo tiempo (probablemente nunca más se pueda celebrar; al menos, que nosotros podamos verlo), ya que Nana en japonés significa 7, y precisamente por eso se hace éste evento en una fecha única: 7 de Julio del 2007. Por eso, os recomendaría a los fans de Nana que no os perdiérais la oportunidad de acudir al evento en vuestra ciudad. En España también nos sumamos al evento varias ciudades, como Madrid, Barcelona, Cádiz, Sevilla, Palma de Mallorca, Gran Canaria… etc.

Aquí os dejo el mensaje original de la página de Nana Day España:

http://www.nanaday.net/index.php?pid=3

Para terminar, decir también que espero participar en el Nana Day de Madrid, de modo que tengo que ponerme en contacto con los organizadores… ^^U A ver cuándo tengo tiempo…

Y decir, también, que éste blog apoya la organización del Nana Day en España. ^^

Así que estad atentos aquí por si hay más noticias del evento al respecto próximamente.

Saludos!

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Crónicas del Salón del Manga de Jerez 2007

abril 22, 2007 at 1:36 pm (Noticias y artículos)

Escuchando: L’s Theme B, de Yoshihisa Hirano y Hideki Taniuchi (Death Note Anime Soundtrack)

(8)… Mi jacaaa… na niano niano niano, cuando pasa por el pueblo camini… to de Jereeeeez…(8)… xD

Pues eso… después de ésta ida de olla que no tiene mucho que ver (xD), escribo por fin las crónicas del pasado fin de semana en el Salón del Manga de Jerez (13, 14 y 15 de Abril). Me fui para allá el mismo día 13 a las 10:00 de la mañana, y el viaje(en tren de nuevo) fue incluso más corto que para Barcelona, ‘sólo’ unas cuatro horas (aunque no fue muy económico que digamos… sin embargo valió la pena). Ya allí, mi amiga vino a recogerme y nos fuimos al hotel donde nos hospedaríamos durante todo el fin de semana. El hotel estaba casi monopolizado por gente que también iba al salón del manga, así que hubo mucha complicidad en el ambiente.

A éste salón fui los tres días (pagando 3 € por una entrada que valía para los 3 días… no estuvo nada mal, teniendo en cuenta todo lo que me gasté después), y, aunque tengo que decir que en magnitud de gente, de espacio y de stands no puede compararse al de Barcelona (ya que había bastantes menos…), sin embargo tiene muchos más puntos a favor que el de Barcelona, a mi parecer; un ambiente mucho menos agobiante (aunque la cola el sábado era kilométrica, tampoco daba la vuelta a la manzana ni mucho menos, y se podía andar por ahí sin problema a ser arrollado por nadie), y más… cómo decirlo, ‘familiar’.(Ojo, que nadie se me pique: no estoy diciendo que uno sea mejor que otro: los dos tienen sus cosas buenas… y sus cosas malas)

Fuera como fuera, al ocupar casi todos los tres días para el salón, la visita me cundió muchísimo más, y me lo pude pasar mucho mejor todavía que en Barcelona. El dinero al final acabó escaseando para todos los caprichos que iban surgiendo por el camino (mi amiga y yo nos queríamos llevar el salón entero… xD), pero a cambio me llevé una experiencia y una impresión excelente, muy bien acogida, y rodeada de gente agradable y simpatiquísima de los que me llevo muy buen recuerdo. Realmente digo que espero volver el año que viene allí, porque en verdad mereció la pena irse tan lejos de casa y ver volar una buena cantidad de dinero para que el tiempo cundiera tan bien… y eso que se fue volando.

Pero bueno, al final por supuesto que hubo compras, y hubieran habido más probablemente si no hubiera estado tan justa de presupuesto. De mi visita a éste salón me llevo: un peluche de Tamaki de Ouran (mi amiga se compró a Haruhi, y tuvimos un cachondeo con los peluches y el TamaHaru todo el rato que ni contarlo… la prueba está recogida en fotos :P), un pack de Death Note que incluía una Death Note, una pluma, un llavero para el móvil de L y un póster de Death Note (todo por 20 €, una ganga), además de lo que se supone que es la banda sonora… pero vamos, no sé de qué, porque no parece que sea del anime ni de la película (mi amiga y yo constatamos, después de oírlo, que es de los shinigamis cantando… xD!!); una chapa de L que lucimos mi amiga y yo los tres días del salón como tributo al personaje (L RULZ!!! >.<) y un pendiente muy chulo del que me encapriché el último día y con el que se me acabó de ir el presupuesto restante. Eso de merchandising por una parte; mangas me compré muy pocos: el tomo 3 y 4 de Death Note y el 3 de Gravitation… bueno, eso último fue regalo de cumpleaños de mi amiga, de modo que no cuenta como gasto ^^U.

Finalmente el cosplay que teníamos pensado para éste salón (ir de Hikaru y de Kaoru de Ouran) finalmente no pudo ser porque se nos echó el tiempo encima, y al final se lamentó… pero a falta de eso, y tal como lo teníamos planeado, cantamos en el karaoke Sakura Kiss, y las primeras además (una verguenza… xD estamos en el YouTube, pero no se si pasaros el link para el video… conque pongais karaoke de salón del manga de jerez 2007 os saldrá el primero ^^U), aunque eso sí que no estaba planeado… No ganamos, pero cumplimos el objetivo principal, que era pasárnoslo bien… medio afónicas, pero pasárnoslo bien al fin y al cabo xD.

De cosplay, aquí vi lo que siempre se ve en los salones: gente de Naruto, de Bleach(de Bleach había una pasada de gente… no se cuanta gente se metió al escenario en el concurso de cosplay que iban de Bleach), de One Piece y de Sakura Card Captor y Tsubasa Chronicles sobre todo… de Kenshin y de Full Metal Alchemist también vi bastantes, pero menos. Por lo que respecta a nosotras, nos pasamos todo el tiempo persiguiendo a gente que iba cosplayeada de L (que habían muchos, en verdad) y haciéndonos fotos con ellos y con otros cosplay de Death Note, todo para cumplir el mentado tributo (xD). Luego nos llamó la atención un grupo que iba de Nana (Nana Oosaki, Shin y Nobu) que también cantaron en el karaoke… con una genial actuación además, y también había un grupo de Gravitation, al que había que hacer la foto de rigor también xD.

En fin, no sé si me dejo algo en el tintero, porque realmente ocurrieron muchas cosas (ya digo que los tres días dieron mucho de sí…), pero lo que es seguro es que ésta ha sido una experiencia verdaderamente inolvidable. ¡Hasta el año que viene!

Por cierto, una fotito… para que no digais:

La de la foto soy yo, haciendo la L con los dedos… (que se note el tributo ahí), y como veis con la chapita en la camiseta… y sí, inauguro nuevo look: pelo corto por mi amiga, la mejor peluquera que me ha cortado el pelo nunca (y no, no es peloteo… bueno, un poquito tal vez xD).

PD: Recordad que tengo una Death Note y sé como usarla… así que cuidad los comentarios desde ahora… MUAHAHAHA! *risa malvada* (xD)

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Análisis a fondo de Death Note

abril 4, 2007 at 12:47 am (Death Note)

Escuchando: One Winged Angel, de Nobuo Uematsu, versión orquesta (sí, el tema de Sephiroth… llevo varios días rallando con él…)

Ya dije en post anteriores que trataría tarde o temprano éste tema… normalmente, suelo hablar de éste tipo de cosas en las mismas críticas de las series, pero me parece que éste análisis se merece un apartado especial. ¿Quiere decir que ya no habrá más críticas acerca de Death Note? Por supuesto que las habrá; de hecho, estoy preparando la crítica correspondiente desde los capítulos 15 al 23 del anime, y pronto tendré que empezar a hablar también del manga.

¿Por qué hacer un especial sobre Death Note? A mi juicio, la serie es tan buena que lo merece. Habréis notado (todos aquellos que analicéis en profundidad la trama, como hago yo) que se nos plantea importantes planteamientos morales. Ésta serie no deberían verla menores de 13 años; incluso yo subiría el rango a no recomendado para menores de 18. El argumento de la serie es tan complejo y abstracto que posiblemente no llegaría bien el mensaje a cierto sector que está acostumbrado a un determinado tipo de series que conocemos como series ‘estándar’. Así que, si no os gustan los artículos o conversaciones con cierto contenido filosófico o que, en definitiva, os hagan reflexionar, no sigáis leyendo. Os lo pido por favor. No me gustaría encontrarme en la parte de comentarios de ésta entrada comentarios que no aportan nada a lo que estoy tratando aquí.

Dicho esto, comencemos a tratar a profundidad ésta serie.

A Death Note se le etiqueta como una serie ‘shonen’. Los que conozcáis un poco de manga/anime, sabréis cuál es el prototipo de series shonen; en las series de más o menos mayor actualidad tenéis buenos ejemplos. Suelen presentarse como series donde el protagonista es un adolescente acomplejado o inseguro con algunos aspectos, pero que siempre, siempre, aspira a un objetivo en la vida, convirtiéndoles en semidioses casi; y en donde las escenas de peleas (a veces excesivamente largas) son requeridas.

Death Note se sale de éste estereotipo de shonen, entrando en un ambiente de temática de suspense y policíaca, y desde luego mucho más adulta que otros manga agrupados en el mismo subgénero. Para empezar, ni siquiera el protagonista encarna la misma idea de bien a la que estamos acostumbrados. Y aquí es donde empieza el dilema ético: ¿qué está bien? ¿Qué está mal?

¿Es correcto el uso que le está haciendo Light a la Death Note?

La respuesta la podemos encontrar, en parte, en una frase que dice Light en el segundo episodio de la serie: “Así es como somos los humanos, Ryuk. Por ejemplo, en la clase del instituto, no habría ninguna discusión acerca de si está bien o no matar criminales. Si alguien la iniciara, todos insistirían: ‘No, no podemos hacer eso’ y adquirirían el papel de niños buenos. Por supuesto, esa respuesta es políticamente correcta. En público, la gente necesita mantener esa fachada. Pero la verdad está aquí (señala a la página web de Kira en la pantalla del ordenador). Quizás la gente tenga miedo de aceptarme públicamente. Pero en Internet, donde los que escriben son anónimos, Kira está en boca de todos. Nadie lo dirá, pero todo el mundo sabe ya que alguien está matando a los malos. Y los que son inocentes, estarán gritando: ‘Ánimo, Kira!’ en sus corazones, mientras que los criminales estarán petrificados, ante la posibilidad de que la mano de Dios les alcance.”

Visto desde el propio punto de vista del protagonista, el uso que le está haciendo a la Death Note es perfectamente correcto. Light piensa que matando a los criminales está haciendo justicia. ¿Por qué iba a estar mal matar a aquellos que son malos y contribuyen a que el mundo sea inseguro y hostil? Los criminales son malos, porque rompen las leyes establecidas para que haya paz y tranquilidad en el lugar donde la gente habita. Muchas de las angustias de las personas están atribuidas a sus actos. Y no se puede negar que, cuando se ha sido víctima indirecta del acto de un delincuente, se ha sentido cuanto menos desprecio ante ellos, y dependiendo de la gravedad de su crimen se ha deseado que muriera.

Es muy astuto de parte del guionista plantearnos éste punto de vista a través de los ojos del protagonista. Es a través del protagonista por donde nosotros, lectores y espectadores, podemos sentirnos identificados por su punto de vista y conseguir entenderlo. En las series convencionales, no tenemos probablemente éste tipo de dilema moral, porque los protagonistas son los que encarnan una idea de bien estereotipada. Aquí, podemos entender el punto de vista de Light, porque en el fondo lo que hace no está tan alejado de lo que cabe esperar del ser humano.

Pero todos sabemos que, bajo el punto de vista de la moral habitual, a la que todos estamos acostumbrados, lo que Light está haciendo no es precisamente correcto. La serie nos está acercando a una persona de mentalidad fría, brillante, sin escrúpulos, que piensa que su razonamiento no puede estar equivocado por ningún medio y que, como vemos más adelante en la serie, no dudará en eliminar a quien se le ponga por delante. Incluso si son personas inocentes. En definitiva, tenemos como protagonista de nuestra historia a nada menos que a un psicópata. Y poniéndonoslo como protagonista, tenemos más probabilidad de empatizar con él en cierta medida, sobre todo al principio de la serie. Pero no es exactamente que empaticemos con el protagonista lo que pretende el guionista que hagamos. A medida que la serie avanza, nos presenta un punto de vista distinto y completamente opuesto al del protagonista: el de la policía y el de L, que si bien podemos considerarlos en nuestra ética como ‘buenos’, se oponen rotundamente a la manera de actuar de Kira, y por tanto, son los enemigos de Light, los ‘malos’.

Y volvemos al punto de partida. ¿Qué es lo que está bien y lo que está mal, al final de todo? ¿Cómo está bien pensar, como L o como Light? La respuesta es: como ninguno de los dos, y como los dos a la vez. La gracia de ésta serie es que a los espectadores nos hace pensar, y nos pone en una encrucijada en donde no hay salida posible; debemos ponernos de parte de ambos contendientes, aunque sean opuestos. En otras palabras, nos obligan a aceptar diferentes puntos de vista acerca de un mismo tema, y lo consiguen, aunque nosotros sigamos pensando para nuestros adentros que, en la vida real, Light no sería tan distinto de los asesinos que él mismo mata…  o incluso peor que ellos.

Ese es otro buen punto que hace destacar a ésta serie entre otras. Aún encasillándola en el género shonen, no se ven batallas físicas, de éstas que te llenan la pantalla de sangre y se ve el cansancio físico del protagonista y la desesperación por estar perdiendo el combate. Aquí hay enfrentamientos, sí, pero de otra índole. El combate entre Light y L es ante todo intelectual. Son sus puntos de vista los que se enfrentan, y sus movimientos son parecidos a los que se deben de hacer en una partida de ajedrez. El primero que haga un movimiento en falso, quedará en jaque mate. Y éste enfrentamiento jamás cesa. Ni siquiera en los momentos en los que creemos que la acción es más relajada.

Básicamente es ésto lo que nos permite mantenernos pegados a la pantalla (o a las hojas, lo mismo da); una historia poco convencional, unos personajes poco convencionales y un planteamiento poco habitual para un manga/anime que se hace llamar shonen, además de una imprevisibilidad a los hechos (si no te han spoileado, claro) que aún están por ocurrir. Porque, el bueno siempre gana, claro… pero en ésta ocasión, ¿quién es el ‘bueno’?

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